Botox

El uso de toxina botulínica (Botox) para el tratamiento de las fisuras anales o de problemas pélvicos ha demostrado importantes beneficios.

En el caso de la fisura anal, perpetuada en muchos casos por una tensión excesiva del esfínter del ano, el uso de la toxina botulínica permite relajar las fibras musculares para permitir que cicatrice y se resuelva la fisura. Además, evita la lesión irreversible del esfínter anal interno, que es lo que se producía con la técnica quirúrgica clásica (esfinterotomía lateral interna), que seccionaba de manera controlada una parte del esfínter para lograr este efecto.
Esta técnica es muy efectiva para lograr la cicatrización de la fisura, pero el daño irreversible del esfínter puede producir secuelas, como la incontinencia fecal, incluso años después de la cirurgia, al asociarse otros factores, sobre todo en mujeres (edad, debilidad muscular, partos, etc.)

En caso de contracturas del suelo pélvico que producen trastornos de la deposición o dolor, la toxina botulínica puede ayudar a relajar esos músculos y mejorar los síntomas.

tratamiento de las fisuras anales con botox
Evita el daño irreversible de los esfínteres y consigue la curación.