El concepto fundamental se basa en eliminar las hemorroides de forma precisa y segura, reduciendo las heridas, ya que no es necesario extirpar tejido. Para ello, utiliza energía láser tipo fotocoagulació, reduciendo el tejido hemorroidal desde el interior. Se realiza a través de la inserción de una cánula en la hemorroide o fístula. Esto se traduce en menos dolor, menos molestias y una recuperación mucho más rápida.
Está indicado en patología hemorroidal interna (grado I-III) y caso externos seleccionados. También es válido para el tratamiento de las fístulas perianales, especialmente aquellas que son complejas o comprometen los esfínteres anales. En este último caso, a parte de la fotocoagulación del trayecto asocia el sellado del mismo.
Permite una incorporación más rápida a la vida habitual, menos dolor y preserva la anatomía de la zona anal.
Es una de las opciones más demandadas por los resultados clínicos y la satisfacción de los pacientes.